miércoles, 13 de junio de 2007

La cancion del vaquero


El vaquero tocaba con el último aliento la armónica, contemplaba con los ojos medio cerrados la noche clara, llena de estrellas y con la luna plena, amarillenta y metida entre unas pequeñas nubes lechosas. La pradera lo acompañaba con el ritmo del riachuelo y las luciérnagas bailaban pululantes subiendo hasta la pequeña colina como una ola verde. La yegua caminaba despacio, sentía cómo el vaquero se hacia cada vez mas liviano, sentía con extraño placer el hilo tibio que bajaba hasta su panza. Era la hora del descanso, el mejor momento para tumbarse en la hierba y ser parte de ella. Los ojos se cerraron, la música cesó.

5 comentarios:

Vélez dijo...

Y este campirano que se trasladaba en equino ¿quién es? mejor dicho, ¿quién era? -creo que ya pegó pelos- ¿acaso era un forajido? ¿acaso un alguacil? ¿acaso un guerrillero? ¿un paraco? en fin, creo que no importa, pero lo que más me llamó la atención fue aquel hilo, tibio, sanguinoliento... interesante, me transportó, aunque me imaginé muchos lugares, muchos paisajes, muchos personajes y muchas situaciones. Un saludo.

sagos dijo...

Es una descripción para una escena de película (Se imagina uno a Clin Eastwood después de un tiroteo). Tal cual. Un final tal vez:
Acercamientos, Paisaje, música (Porque se alcanza a escuchar ese blues tambien).
Ademas de eso es un cuento por si mismo.
Muy bacano Vicious.
;-)

Noe dijo...

tío, me encanta cómo escribes... lo describes todo tan bien que uno puede imaginarse de repente todo lo que cuentas....

thisBandit dijo...

Estoy aquí, sentado leyendo este pequeño momento del final, y sólo puedo pensar en que la última nota de esta canción se perderá en la noche y jamás será recordada.

Muy bueno.

ASTERIÓN dijo...

Vos mi otro hogar, vos mi palmadita para los gases del alma, vos mi tristeza por mi ingratitud, vos mis crispetas con canela y pimienta, vos mi maricotas por maricotas, vos mi armónica y mi mejor blues, vos mi escritor a expensas de tu inseguridad malquerida, vos mi nariz con ñapa, vos mi hombro donde mis lágrimas rebotan, vos mi abrazo, mi hermano, vos mi otro hogar...vos...siempre