miércoles, 20 de junio de 2007

El PATRON



Fue en una noche de verano, la luna llena parece provocar ese tipo historias…


Llegamos a un pequeño caserío situado al lado de una carretera polvorienta, después de haber cruzado unos minutos antes el río San Juan. Nos bajamos de la burbuja, la escolta se quedó unos metros atrás, como jauría vigilante –perros entrenados para la guerra con dientes de acero y aliento de pólvora- el anillo estaba montado. Nosotros éramos como dioses ebrios, con todo el poder y con las sienes nubladas. En la aldea indígena celebraban con todos los juguetes el cumpleaños de un hombre; corría el ron, la comida, la fritanga y la pelea de gallos por cuenta de la familia del festejado. El calor era infernal, la champeta a todo taco parecía un vals tribal, hombres entrepiernados con niñas que no pasaban el metro cincuenta en una especie de éxtasis sudoroso, todo un espectáculo!
Cuando entramos hicieron parar a la gente que estaba en la mejor mesa, la limpiaron y sacaron la botella de "whyky" que estaba reservada para una mejor ocasión.
Noté de inmediato que los inditos me miraban extrañamente, todos en algún momento posaban su mirada en mí. Yo no tenia ni idea por qué.
La familia entera desfiló delante de nosotros, extendiendo la mano y saludando humildemente, el patrón respondía con una mueca despectiva. La demás gente, al rededor de 150 personas, seguía disfrutando de la fiesta, vale la pena aclarar que hasta los niños de 13 años estaban cagados de la perra.
Eran casi las tres de la mañana, después de medio vaso de "Whyky" me levanté y mentalmente le aposté doscientos al gallo colorao, perdí. Creo que fue la primera vez que vi una pelea a muerte justa. Seguí mi recorrido hasta la caseta de las fritangas y cuando ya estaba por clavarle los dientes a una arepa de huevo un grito desgarrador me dejó quieto. Un segundo y medio después mientras giraba mi cabeza para ver qué pasaba, ya no era un grito, era un coro terrorífico de todas las señoras de las fritangas, era un chillido que se metía debajo de la piel y que hacia doler los huesos. Unas se tomaban la cabeza, otras se tiraban al piso, algunas blanqueaban los ojos y parecían desmayarse. Pronto se formó un tumulto de gente, se levantó el tierrero, la pelea de gallos quedó aplazada, la música dejó de sonar, los hombres hicieron corrillo y en el medio pude ver a dos jóvenes dándose puños ferozmente, era tan dura la batalla entre estos dos gladiadores borrachos que el sonido de los golpes se oía desde donde yo estaba, unos segundos después aparecieron no sé de dónde unos sipotes machetes… la cosa se ponía fea. No quiero ver esto, pensé.
El patrón no había movido ni un músculo de la cara hasta ese momento, simplemente esperó el momento justo, cuando los machetes se blandían apenas, y se levantó parsimoniosamente de la silla. A su paso la gente se callaba, las señoras se mordían las manos, a los hombres se le bajaba la borrachera y yo congelado con el gesto aun de llevarme la arepa de huevo a la boca.
El patrón llegó al centro del remolino, ni siquiera se le torció el sombrero y ya todo era silencio, los jóvenes palidecieron en el momento en que sus estrechas mentes reconocieron a tal personaje. Solo coincidieron en tragar saliva con sangre y casi al mismo tiempo emitir un suspiro y doblar un poco las rodillas. El hombre no tuvo que subir la vos y dijo lo siguiente: Bueno par de hijueputas, ¿A quién hay que amarrar primero? ¡Ahh! ¿Ninguno quiere responder? Llamó a uno de sus perros con un gesto casi imperceptible. Amárremelos un mes debajo de ese palo, ahí, en esa bareta. Nada mas se escuchó: ¡si patrón!

¡A mi la arepa de huevo ya se me había enfriado!

La gente pareció descansar con la sentencia…

Todo retornó a como estaba antes.

Ya no tenia hambre, simplemente miré disimuladamente como ataban uno al lado del otro a los dos resignados sobrios, en cuclillas y con los brazos extendidos. Los demás siguieron con lo suyo.
Ya se asomaba la madrugada y no podía quedarme por ahí todo el rato tratando de hacerme el pendejo, entonces decidí sentarme nuevamente y servirme un poco mas de "whyskey".
El patrón me notó abstraído y me dijo: ¿usted sabe por qué todos los hombres acá tienen el mismo motilado? La verdad ni idea, le respondí. ¿Pero si notó que se quedaron mirándolo? Si señor, le respondí. Es que imagínese que yo más o menos cada tres meses hago motilar a todos los hombres y usted es el único peludo en más de medio departamento.
Sólo atiné en tomarme todo el vasado de un golpe.


8 comentarios:

Angélica dijo...

Ahora entiendo por qué es que no dormís ni un carajo en las noches...

ASTERIÓN dijo...

Ahora entiendo por qué, cuando te leo, no me dejás dormir ni un carajo en las noches. Un abrazo para vos, otro para Angélica. Los espero en mi hogar que huele a frijoles con zanahoria y a mucho amor; como olerá el de ustedes.

thisBandit dijo...

Estaba esperando que el patrón dijera algo como: "Le voy un millón al que derrame la primera sangre", pero tal cual esta genial el cuento mi peludo amigo.

Angélica dijo...

ASTERIÓN: Gracias, un abrazo cálido para vos, las puertas de nuestro hogar están abiertas para vos, se te harán fríjoles cuando tengamos olla a presión!!!! Pero mientras, te deleitaremos con otros platos, te aseguro que estimularemos tus sentidos!

Vélez dijo...

¿Y has vuelto a ver al Patrón?

sagos dijo...

Bacano!, la descripcion tensa de esa "fiesta" los gritos en la pelea, apenas me había olvidado del incidente de las miradas al narrador, se convierte en el final y claro, un trago grande de wikky.

No puedo dejar de decir lo obvio: El lenguaje es regional...

Me gustó!, saludos.

Noe dijo...

Jo, vaya historia... Me recuerda al realismo mágico, ese estilo tan característico de tu paisano Gabriel García Márquez... Será que esa maravillosa tierra os inspira de manera especial.
Me encanta como escribes (aunque reconozco que he tenido que buscar el significado de alguna palabreja...)

InF3rN0 dijo...

Aunque estuve con vos cuando lo leí, debo decir un par de cosas:

se me puso la piel de gallina cuando terminé de leerlo y sentí que yo debí tomarme también un vasado de wikky de golpe :|

La descripción fue muy precisa, me sentí estar flotando en medio de todo lo ocurrido.

"Esselente bro" ñ_ñ

cya later.